La regidora de Equidad de Género calificó la medida aprobada en el Congreso como un “retroceso enorme” y anunció un exhorto contundente en Cabildo
Ciudad Juárez Chih. 9 de octubre 2025.– Con un tono enérgico y visiblemente molesta, la regidora Patricia Mendoza, presidenta de la Comisión de Equidad de Género, levantó la voz contra la reciente prohibición del lenguaje incluyente aprobada por mayoría en el Congreso del Estado de Chihuahua, calificándola como una decisión retrógrada que ignora las luchas históricas de las mujeres y de la comunidad diversa.
“Quiero que se oiga, y que se oiga muy claro y muy fuerte: esto no puede estar pasando. El lenguaje inclusivo es una de las luchas que hemos defendido las mujeres activistas en bienestar de otras mujeres. Es reconocer a quienes nos abrieron paso, muchas de ellas entregando su vida desde hace siglos”, expresó Mendoza durante una intervención pública.
La molestia de la regidora surge tras la aprobación, por mayoría de votos en el Congreso local, de un dictamen que prohíbe el uso del lenguaje incluyente en documentos, discursos oficiales y programas educativos del estado.
La iniciativa —presentada por legisladores de corte conservador— fue justificada con el argumento de “proteger la claridad del idioma español”, una postura que ha generado amplias críticas desde sectores académicos, feministas y de derechos humanos, al considerarse una forma de censura lingüística y un retroceso en materia de igualdad.
Con esta decisión, el uso de expresiones como “todes”, “niñes” o “compañeres” quedaría restringido en el ámbito institucional, marcando un distanciamiento con políticas de inclusión implementadas en otras entidades y países.
“Yo sí digo todes”: Mendoza confronta retrocesos
La regidora Mendoza fue tajante al señalar que no piensa acatar pasivamente esta medida:
“Yo soy una de las personas que digo muy buen día a todas, todos y todes, porque también el grupo LGBT+ debe ser visibilizado y respetado. Uno de los derechos humanos y de la perspectiva de género es decidir cómo quieres vivir tu vida y exigir respeto”, afirmó.
Mendoza recordó que visibilizar las diferencias no es dividir, sino nombrar para reconocer y respetar. “Como bien lo dijo la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum: ‘Soy presidenta con A y comandanta con A’. Eso es un mensaje claro para respetar a quienes somos mujeres”, agregó.
En un discurso cargado de indignación, Mendoza recordó a las mujeres que a lo largo de la historia fueron perseguidas y asesinadas por exigir igualdad, incluyendo a aquellas que fueron quemadas en leña verde por desafiar estructuras patriarcales.
“Me parece un retroceso enorme. No estamos hablando de un capricho gramatical, sino de una herramienta política para nombrarnos y existir. Las mujeres enfrentamos retos físicos, sociales y culturales distintos a los de los hombres; por eso necesitamos ser visibilizadas en el lenguaje y en las instituciones”, declaró.
Mendoza anunció que en la próxima sesión de Cabildo presentará un exhorto “muy fuerte” para posicionar la defensa del lenguaje incluyente desde el ámbito municipal, buscando que Ciudad Juárez no replique medidas que, en sus palabras, “colocan a Chihuahua en la ruta del retroceso, como algunos países de América Latina que han decidido borrar estas conquistas sociales”.
La regidora enfatizó que la educación con perspectiva de género debe comenzar desde edades tempranas, señalando su experiencia dando talleres a niñas y niños, donde enseñar a nombrar correctamente a mujeres y hombres es parte de formar generaciones con respeto y conciencia de igualdad.
El debate sobre el lenguaje incluyente no es exclusivo de Chihuahua. En países como Argentina, México y España, las discusiones sobre el uso de formas neutras o inclusivas han generado profundos enfrentamientos ideológicos entre sectores progresistas y conservadores.
Mientras organismos internacionales como la ONU y la UNESCO recomiendan el uso de lenguaje inclusivo para combatir sesgos de género, en México algunos congresos estatales han optado por restringirlo. La medida aprobada en Chihuahua se inscribe en esta corriente conservadora, generando preocupación entre colectivos feministas y académicos que la consideran una forma de silenciamiento institucional.
La postura de Patricia Mendoza no solo evidencia un rechazo frontal a la decisión legislativa, sino que marca el inicio de una batalla política local por defender la visibilidad y el reconocimiento de las mujeres y diversidades desde el lenguaje, una arena donde —como lo subrayó— “se juega la dignidad y el legado de siglos de lucha”.
